“CIUDADANÍA”, DE MARIANO FAZIO


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“CIUDADANÍA”, DE MARIANO FAZIO Compartí

 

RESEÑA 

 

Ciudadanía

San Josemaría y el bien común

 

AUTOR:

Mariano Fazio,

profesor de nuestra Diplomatura en Cultura Argentina

 

Editorial Palabra.

Buenos Aires, 2024.

 

Acaba de publicarse la edición argentina de esta pequeña obra que busca trazar un panorama de síntesis, pero con una visión muy completa del pensamiento del fundador del Opus Dei en materia de la responsabilidad de los cristianos en la vida social.

Ciertamente no es este un tema nuevo en la frondosa literatura producida por el autor a lo largo de varias décadas. Hace casi veinte años, en Secularización y cristianismo, otro ensayo de síntesis publicado por la Universidad Austral, Fazio trazó una exposición de las principales corrientes culturales contemporáneas, donde esboza las líneas fundamentales de una actuación temporal de los cristianos según las orientaciones que fueron formuladas por el magisterio de la Iglesia católica. Es un texto imprescindible para situarse en el cuadro ideológico, en el panorama cultural y en el escenario internacional de nuestros días, y como consecuencia de gran utilidad para comprender la realidad actual.

Precisamente con ese título, “La actuación temporal de los cristianos”, y cuando Fazio estaba aprendiendo a caminar, se publicaron en Buenos Aires a comienzos de los años sesenta una serie de trabajos reunidos en un mismo volumen que desarrollaron dicha temática según los lineamientos de la doctrina social de la Iglesia. En otro de sus libros sobre el pensamiento de Benedicto XVI, el autor continúa esa tarea expositiva de carácter doctrinal que ya había tratado con relación a su antecesor Juan Pablo II.

Podríamos brindar otros ejemplos. Por ejemplo, en tiempos más recientes y en el pontificado de Francisco, Fazio publicó “Transformar el mundo desde dentro”, donde se refiere a la vocación cristiana que es un llamado de Dios a cada persona, pero como aclara también el mismo autor, esa vocación personal no es una mónada individualista. La esencia del cristianismo es una buena noticia que nos involucra a todos: la felicidad humana de la salvación es el fruto de una comunión en el amor.

En este último mencionado libro, Fazio cita en esta misma temática a Escrivá de Balaguer y recuerda que éste, comentando la doctrina del Concilio Vaticano II, precisó que «la específica participación del laico en la misión de la Iglesia consiste precisamente en santificar ab intra -de manera inmediata y directa- las realidades seculares, el orden temporal, el mundo».

El fundador del Opus Dei estaba convencido de que esta temática debía ser incluida en el catecismo, como parte del aprendizaje de las verdades fundamentales de la fe cristiana. Hoy la doctrina social de la Iglesia forma parte del actual Catecismo de la Iglesia católica.

En su libro Surco, que conforma una trilogía con otras dos obras de carácter ascético, Forja y Camino, este último un clásico de la espiritualidad cristiana, el fundador dedicó todo un capítulo a esta cuestión. No se puede concebir el amor a Dios desvinculado de un amor a cada ser humano. No se trata por lo tanto de un enfoque meramente individualista sino que involucra a la más entera realidad.

Todo ciudadano tiene el derecho y el deber de participar en la construcción de la vida social y esta responsabilidad se refuerza en el caso de los fieles cristianos. En momentos en que el mismo concepto de bien común está siendo cuestionado como un factor  negativo para la existencia social de los pueblos, el libro de Fazio adquiere una especial relevancia formativa de las nuevas generaciones, muchas veces cautivas de un angosto subjetivismo.

Ante una posible omisión de los cristianos de nuestro tiempo, Mariano Fazio nos hace un llamado que en nuestro caso recuerda aquél “argentinos, a las cosas” que formulara en su momento Ortega y Gasset. La política admite muchas formas de participación y ellas no se limitan solamente a su ejercicio de un modo profesional.

Finalmente, resulta muy oportuna su recomendación de cuidar incurrir en dos vicios muy frecuentes en este terreno que son de opuesta naturaleza. Por una parte el cómodo desentendimiento de la cosa pública y la consecuente  ausencia de una actuación eficaz y oportuna, lo cual sería el laicismo,  y por la otra el clericalismo, que es la instrumentación política de lo religioso, servirse de la fe para un fin particular.

Como un primer paso en el tránsito de este importante terreno, hay que aprender a escuchar, a situarse en el otro para poder comprenderlo. Resultan muy oportunos los consejos del autor, comenzando por construir una cultura del diálogo, que supere los preconceptos y los rictus autoritarios que son tan frecuentes en la vida social. La difusión de la verdad, apunta Fazio, se ha de hacer con delicadeza, sin imposiciones autoritarias. Es la forma humana de convivir.

Hace muchos años, el comentario de un joven político me hizo reflexionar sobre cierta ambigüedad que ha habido en la pastoral de la Iglesia respecto de esta responsabilidad que pone de relieve Ciudadanía. Me dijo: “Roberto, vos me animás a participar en política como algo deseable y bueno, pero me voy a confesar y el cura me dice que me aparte de esa porquería”.

En Fratelli Tutti, una exhortación apostólica del papa Francisco, se observa, continuando una enseñanza que se reiteró en los últimos pontificados, que la política es un quehacer muy depreciado, pero que también puede ser una de las formas más elevadas de la caridad. Este es precisamente el mensaje esencial y último de la obra de Fazio. La caridad social es el instrumento que la fe brinda a todos los hombres para construir una sociedad  verdaderamente adecuada a la dignidad de la persona.

 

ICC – Instituto de Cultura

 

 

Publicado y distribuido por Editorial Palabra.

 

Hace casi cien años, san Josemaría recibió un carisma: difundir la llamada a la santidad en medio de las circunstancias ordinarias de la vida.

Esto implica santificar todas las dimensiones sociales de la existencia. El buen cristiano, si vive de acuerdo con su fe, es también un buen ciudadano, que contribuye sinceramente al bien común de la sociedad. Mariano Fazio ofrece una visión sintética del legado social del fundador del Opus Dei. “El cristiano que, coherente con el Evangelio y bien formado en la doctrina social, procura influir en la comunidad, con responsabilidad social, respeto a la libertad de los demás, capacidad de diálogo, espíritu de servicio y compasión activa por los más pobres, es un generador de cambios positivos”.

Siguiendo la línea de Transformar el mundo desde dentro (Palabra, 2019), este breve libro invita a la acción, inspirándose en numerosos textos de san Josemaría que son aplicables al mundo actual, lleno de dolor y sufrimiento, pero abierto también a la esperanza y a la alegría.

 

 

Sobre el autor

Mariano Fazio (Buenos Aires, 25 de abril de 1960) es vicario auxiliar del Opus Dei desde 2019. 

Es licenciado en Historia por la Universidad de Buenos Aires y doctor en Filosofía por la Universidad Pontificia de la Santa Cruz.

Recibió la ordenación sacerdotal en 1991, de manos de san Juan Pablo II, tras siete años de trabajo en Ecuador como profesor de Filosofía del Derecho y editorialista del diario El Telégrafo.

De 1996 a 2002, fue el primer decano de la Facultad de Comunicación institucional de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma) y, de 2002 a 2008, rector de esa universidad. Durante el mismo periodo fue elegido presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Pontificias Romanas.

En 2007, fue nombrado perito para la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y del Caribe (Aparecida, Brasil). Allí tuvo la ocasión de conocer al entonces arzobispo Jorge Mario Bergoglio.

Pocos meses después, se transfirió de nuevo al continente americano. Fue vicario del Opus Dei en Argentina, Paraguay y Bolivia. En diciembre de 2014 fue nombrado vicario general del Opus Dei por el entonces prelado, Mons. Javier Echevarría, cargo que continuó ocupando en enero de 2017, cuando el Santo Padre nombró prelado del Opus Dei a Mons. Fernando Ocáriz. Desde el 14 de mayo de 2019 es vicario auxiliar.

Tiene intereses culturales y filosóficos variados. Es, por ejemplo, miembro de la Sociedad Chestertoniana Argentina y de la Academia Nacional de Historia del Ecuador.

Ha publicado más de 20 libros sobre sociedad moderna y procesos de secularización, entre los que destacan Historia de la filosofía contemporánea; Historia de la filosofía moderna; Historia de las ideas contemporáneas. Entre sus obras se encuentran también varias semblanzas biográficas, como El Papa Francisco. Claves de su pensamiento; San Juan XXIII; Beato Pablo VI. Gobernar desde el dolor o De Benedicto XV a Benedicto XVI.

 

Es profesor de la Diplomatura en Cultura Argentina del ICC – Instituto de Cultura.

 

 


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