VISITA CULTURAL AL CONGRESO DE LA NACIÓN
El viernes 24 de julio de 2026, con alumnos que cursan nuestra Diplomatura en Historia Argentina (en el ciclo “Procesos históricos” -programa temático que se dicta este año en la sede Recoleta y en la Diplomatura Online-), visitamos el imponente Palacio del Congreso de la Nación Argentina (en el barrio de Balvanera, en la Ciudad de Buenos Aires).
Fue la décimo primera visita cultural del año para los alumnos de nuestras Diplomaturas, y la séptima exclusiva para los estudiantes de Historia.
En esta ocasión, Mailen Dellapittina fue nuestra guía, estudiante de la carrera de Historia, quien nos acompañó durante todo el recorrido y compartió con nosotros interesantes explicaciones sobre el edificio y su trayectoria.
Antes de comenzar la visita, Mailen nos contó que el proyecto del Palacio del Congreso surgió del concurso internacional realizado en 1895, cuyo ganador fue el arquitecto italiano Víctor Meano. Su propuesta tuvo como fundamentos tres ideas centrales: el academicismo, el eclecticismo y el clasicismo.
El Palacio fue inaugurado el 12 de mayo de 1906, durante la presidencia de José Figueroa Alcorta, aunque las obras quedaron definitivamente concluidas en 1946.
Antes de ingresar al recinto de la Cámara de Diputados, con sus 257 bancas, nos detuvimos en el Salón de los Pasos Perdidos, que funciona como antesala. Allí se exhiben dos pinturas históricas de gran formato: Los Constituyentes del 53 (1935), de Antonio Alice, y El presidente Julio Argentino Roca inaugura el período legislativo (1886), de Juan Manuel Blanes.
Luego visitamos el recinto de la Cámara de Senadores, integrado por 72 bancas. Al frente, se encuentra el estrado de la Presidencia; a sus costados se ubican los secretarios y prosecretarios, mientras que, en un nivel inferior -de gran relevancia-, la mesa de los taquígrafos.
A continuación, accedimos al Salón Eva Perón, que fue la sala de reuniones de las seis primeras senadoras, quienes ingresaron al Congreso en 1952.
Finalmente, llegó el turno del magnífico Salón Azul, de planta octogonal, sobre el que se eleva la majestuosa cúpula de 65 metros de altura. También pudimos apreciar sus pisos, de manufactura alemana, realizados por la reconocida firma Villeroy & Boch.
Cabe destacar la imponente araña de bronce, de 2.054 kilos, 5,20 metros de altura y 2,90 metros de diámetro. Fue realizada para la Exposición de la Industria de 1910 con bronce proveniente de cartuchos del Arsenal de Guerra de la Nación.
Como cierre, visitamos una muestra, en el Museo Parlamentario Domingo F. Sarmiento, dedicada a la Constitución, pilar de la República sobre las Bases de Alberdi.
Una vez más, los alumnos quedaron maravillados por la riqueza del patrimonio arquitectónico del palacio, por los hechos históricos que allí tuvieron lugar y por su permanente protagonismo de la vida institucional de nuestro país.
¡Hasta el próximo encuentro!
Alejandra Sauze Mariana del Castillo
Visitas Culturales
Diplomatura en Historia Argentina
ICC – Instituto de Cultura

















CONGRESO DE LA NACIÓN ARGENTINA
En 1889, el presidente Juárez Celman envió al Congreso de la Nación un proyecto de ley que proponía como locación para un nuevo Palacio Legislativo la manzana comprendida por la calles Entre Ríos, Combate de los Pozos, Victoria (hoy Yrigoyen) y Rivadavia, frente a la necesidad de asignar al Poder Legislativo una sede definitiva. La elección del lugar implicaba delinear un eje cívico en torno a la Avenida de Mayo, en cuyos extremos se situarían la Casa de Gobierno y el Cabildo histórico, por un lado, y el Congreso Nacional, por el otro.
El edificio se construyó luego de un concurso internacional de proyectos realizado en 1895, que fue ganado por el arquitecto italiano Víctor Meano. El proyecto de Meano reconocía como fundamento a tres ideas centrales: el academicismo, el eclecticismo y el clasicismo. Quizás su mayor acierto fue la incorporación de una imponente cúpula de ochenta metros de altura, que reforzó la monumentalidad del edificio y su valor simbólico.
Con la construcción del Palacio del Congreso surgió la idea de dotarlo de una plaza. Así, por iniciativa del senador Miguel Cané, en 1905 se sancionó la Ley 4869 que establecía la creación de la Plaza del Congreso en terrenos expropiados.
En 1906 los legisladores decidieron que el inminente período legislativo debía iniciarse en el nuevo edificio, que aún no estaba terminado. Así fue que el 12 de mayo de 1906, con la presencia del presidente de la Nación, José Figueroa Alcorta, se inauguró el Palacio Legislativo entre armazones de hierro y otros elementos de construcción, en un recinto de sesiones todavía sin bancas. El Palacio quedó finalmente concluido en 1946, cuando se colocó el revestimiento de mármol del exterior del edificio que restaba completar.
El 28 de diciembre de 1993, el decreto 2676 del Poder Ejecutivo Nacional declaró al Palacio del Congreso “Monumento Histórico y Artístico Nacional”. Entre sus consideraciones, el decreto establece que el edificio del Congreso constituye un referente de nuestra identidad cultural, por lo que se considera necesaria la preservación y presencia física de sus valores históricos y estéticos.
Fuente: Sitio web del Congreso de la Nación, con detalles sobre su cúpula, las esculturas de Lola Mora, el Salón de las Provincias, el Salón Azul, los recintos de las Cámaras de Senadores y de Diputados, el Salón de los Pasos Perdidos, etc.

