“Cuentos para la chica del abrigo rojo”


Compartí

“Cuentos para la chica del abrigo rojo” Compartí

El pasado jueves 9 de agosto presentamos Cuentos para la chica del abrigo rojo (Buenos Aires. De los cuatro vientos, 2018), escrito por Juan Francisco Baroffio*1. A modo de reseña de la obra, publicamos un texto escrito especialmente por Pedro Luis Barcia*2 para la ocasión.

 

Estimado Juan Francisco:

Una de las ventajas de la senectud reside en que a uno se le perdonan las impertinencias. Esta carta es una de ellas…

No me resigno a aceptar que un  impedimento de salud me excluya de la reunión celebratoria de la presentación en sociedad tu primer libro en el CUDES. Por eso, y con el perdón de la tríada de excelencia que sabe abrir  las puertas de los comentarios, quiero hacerte llegar mis estimaciones.

Te felicito porque es infrecuente que un autor halle dominio del instrumento expresivo  en su libro inicial,  y vos lo has logrado. Frente a tanta dubitación  y tanteos inseguros de las obras primerizas, tu prosa avanza decantada, llana y directa a su objetivo  como espada espartana. Por lo demás, exhibís un virtuoso manejo de registros varios en los discursos directos de tus protagonistas: dos viejos criollos de mediados del XIX, un santiagueño, un paisano.

No todos son cuentos los que colecta el libro en el sentido poeniano de la especie. Varias piezas presentan situaciones sin cierre explícito, y con finas sugerencias de salidas posibles,  que convidan, hospitalariamente,  al lector a asociarse al texto.

La erudición de base que sostiene los detalles de épocas y ambientes – la  Argentina rosista, la Europa central  del XIX, el cafetín marginal  “El Gato Muerto”- está de tal manera aclimatada  que se hace natural e imperceptible.

Lindo el juego  de planos ficticios de la destinataria de los cuentos,  la muchacha del cuadro de Rosace que sale de él y  cobra nombre propio y encarna en la Inés de la dedicatoria.

Hay variedad en los cuentos, y no reiteraciones de un tipo. Cuentos que se cierran sobre sí mismos, otros que se abren a sugerencias de interpretación posibles, otros, como los de Kevorkian, que se asocian en  un miniciclo.

Cortázar definía al cuento como “Un agujero en el muro de la realidad”. Esa abertura nos permite percibir otras dimensiones opacadas por la habitud. Gracias por este libro,  horadador del muro de lo cotidiano,  que nos abre ventanas  para asomarnos a la vasta y varia geografía de la ficción.

Principio quieren las cosas. Y esto  que empezó bien, seguirá mejor.  Felicitaciones.

Pedro Luis Barcia

 

 

*1El autor de esta obra, es Director de Seminarios de nuestro instituto.Escritor, historiador y ensayista.

*2Es Director de la Diplomatura en Cultura Argentina de nuestro instituto. Doctor en Letras por la Universidad Nacional de la Plata. Investigador Principal del CONICET. Fue Presidente de la Academia Argentina de Letras (2001-2013) y Presidente de la Academia Nacional de Educación (2011-2016).

 

Tuvimos el honor de presentar el libro, el pasado 9 de agosto, en un ameno dialogo con Roberto Bosca (director académico del instituto), María Elena Vigliani de La Rosa y Ricardo Romero (ambos profesores del instituto),  y la coordinación de Guillermo Bustinduy (secretario de redacción de nuestra revista).

 

(de izq. A der.): María Elena Vigliani – Juan Francisco Baroffio – Ricardo Romero – Guillermo Bustinduy – Roberto Bosca

 

Participaron más de cuarenta personas entre los que se contaban varios profesores del instituto como Carlos Escudé, María Sáenz Quesada, Juan José Ganduglia, Omar López Mato, Olga Fernández Latour, Celina Lértora e Isidoro J. Ruiz Moreno, además del periodista Jorge Rouillon, el escritor y poeta Fernando Sánchez Sorondo y el ex Secretario de Culto de la Nación Norberto Padilla.

 

El autor mantuvo un personal y divertido diálogo con los panelistas y el público

 

Firma de ejemplares